QUIERO que todo el mundo tenga claro que el espectacular edificio del Ágora en el que se va a celebrar el Open 500 de Tenis, no reúne de momento las condiciones exigibles por la Ley para su utilización.
Esta tarde se presenta – que no inaugura- el edificio del Ágora sin que la obra este acabada. Cuando un ciudadano compra una vivienda no puede hacer uso de ella hasta recibir la cedula de habitabilidad, porque antes deben pasar todas las inspecciones de seguridad pertinentes. El Ágora no está finalizada, no esta recepcionada por el Ayuntamiento, o lo es lo mismo, según la Ley de Ordenación de la Edificación y del Reglamento de Disciplina Urbanística, el Ágora reúne las condiciones recogidas en el proyecto, pero todavía no es apta para el uso para el cual se proyectó.
CONTAR que ayer por la tarde estuvimos allí, junto a más de un centenar de operarios que trabajaban a marchas forzadas para que esta tarde la zona tenga “la cara lavada”. Comprobé como han tenido que instalar plataformas de madera sobre los lagos artificiales de los laterales para asegurar una correcta evacuación en caso de producirse una emergencia, porque con las salidas propias del recinto sería imposible desalojar a los 5.000 espectadores del aforo.
Llevamos mucho tiempo diciendo que a pesar de los 90 millones de coste, no se estaban cumpliendo los plazos de construcción. El Partido Popular ha hecho en todo momento caso omiso de nuestras advertencias, se empeñó en vender que el Ágora estaría concluido y rechazó buscar otros emplazamientos. Ahora vemos las consecuencias de su empecinamiento: un edificio inacabado, con salidas de emergencias provisionales y con lonas para protegerlo de la humedad.
Han pedido una autorización provisional pero esto no implica en absoluto que estén garantizadas las medidas de seguridad. Es triste que Valencia viva siempre inmersa en la provisionalidad. Que 90 millones de euros que se podían haber invertido en obras realmente necesarias para el ciudadano, se gasten en alzar otro altar de veneración de Camps y Barbera y además tengan que poner los manteles bien largos para cubrir las deficiencias.
Los plásticos de la cubierta recuerdan a las lonas instaladas en el Grau durante la celebración de la primera edición del Gran Premio de Europa de Fórmula 1.
CONTIGO las cosas se pueden hacer muchísimo mejor. De hecho el pasado mes de junio, y ante el evidente retraso de las obras, el PSPV-PSOE ya sugirió como alternativas para celebrar el Open 500 el velódromo Luis Puig, renovado con motivo del Campeonato del Mundo de Atletismo en Pista Cubierta; el pabellón de la Fuente de San Luis, en cuya climatización ha invertido el Gobierno 1.492.938 euros a través del Fondo Zapatero; o la Plaza de Toros, como broche a su 150 aniversario. Cualquiera de dichos emplazamientos hubiera permitido celebrar la competición con las máximas garantías de seguridad en un edificio totalmente habilitado y acabar el Ágora con tranquilidad.






![Trobada CP Padre Catala[1] Trobada CP Padre Catala[1]](http://farm6.staticflickr.com/5263/5588878147_b392cbe447_t.jpg)

