Garantizar los Derechos Humanos a las personas encarceladas en terceros países

19 02 2017

Menos mal que todavía cuando apelas a la humanidad logras que se reaccione. Esta semana en la Comisión de Derechos Humanos el posicionamiento fue unánime. Es un éxito colectivo pero me produjo especial satisfacción defender la propuesta presentada por mi grupo parlamentario para que el Consell  refuerce ese soporte a los valencian@s que se encuentren en situación de especial necesidad sea cual sea la causa y a la firma de convenios con entidades sin ánimo de lucro que les prestan ayuda. Estábamos hablando de esas personas que están retenidas (unas cumpliendo condena, otras a espera de juicio) en cárceles de terceros países, donde el cumplimiento de los derechos humanos está más que en cuestión.

Y como la responsabilidad primera es sin duda del Gobierno Central, que el Consell le “recuerde” que debe garantizar los derechos humanos a todas las personas y para ello debe actuar de forma contundente. O lo que es lo mismo, que cumpla la Ley 40/2006 del Estatuto de la ciudadanía española en el exterior, que prevé la obligación del Estado de no olvidarse de sus ciudadanos.

Es otro ejemplo más de incompetencia e ineficacia del Gobierno Central, no quiero pensar que sea por falta de voluntad. El caso es que menos mal que existen personas y organizaciones con un compromiso superior a cualquiera de nosotros, porque son ellos, Instituciones como la Fundación +34 y personas como su director Javier Casado, los que han conseguido que la mayoría de los gobiernos Autonómicos le hayan puesto una marcha más al apoyo a los presos en cárceles extranjeras.

Según los datos de 31 de octubre de 2016 del Ministerio de Asuntos  Exteriores y de Cooperación el número de españoles en cárceles extranjeras  es de 1.336, 79 de ell@s son valencianos. Estos son los datos oficiales, pero hay personas que no han querido declarar su procedencia, por lo que podríamos hablar de mucha más gente. Ahora bien, solo con que hubiera una persona en estado de necesidad ya tendría sentido la acción de nuestros gobiernos.

Todos conocemos casos concretos de español@s  que han sido recluidos en cárceles extranjeras donde las condiciones de cumplimiento de condena no son las más adecuadas. Me viene a la memoria un caso muy mediático como fue el de la valenciana Mª José Carrascosa, pero existen muchos más, personas anónimas que se encuentran desprotegidas en escenarios hostiles.  Hay muchos más ejemplos,  con nombre y apellidos, les podría poner  cara, situarlos en los escenarios,…. Pero el respeto a ell@s y a sus familias me impide la utilización de situaciones tan lamentables (seguramente el relato de un caso muy grave haría parecer leve al resto, y no lo son).

Estos hombres y mujeres  están presos en cárceles de países extracomunitarios, donde no podemos garantizar que se cumplan los derechos más básicos (como alimentación, higiene o asistencia médica). Prisiones donde las condiciones de vida son infrahumanas y donde continuamente es vulnerada su dignidad. La mayoría de los delitos son por transporte o comercio de estupefacientes y  son fruto de la desesperación provocada por problemas económicos . Infringir la Ley, cometer un delito, …. conlleva la asunción de responsabilidades, las circunstancias personales no eximen del cumplimiento de la condena impuesta (por mucho que en casos particulares podemos pensar que se están cometiendo injusticias), pero lo que está totalmente fuera de cualquier percepción subjetiva, es que esas condenas no se cumplan en condiciones dignas, que a esas personas no se les garanticen los derechos que como tal tienen.

El Congreso de Diputados aprobó en marzo de 2014, también por unanimidad una PNL en la que se instaba “al Gobierno a mejorar políticas de asistencia a personas presas en terceros países y agilizar traslado a prisiones de nuestro país”. Ya vemos que la efectividad de esas “ayudas” y/o “gestiones” diplomáticas han sido obviamente insuficientes. Esperamos que ahora el trabajo del Ministro Dastis sea más resolutivo que el ex responsable de Exteriores, el “valenciano” García Margallo.

Por suerte para todos nosotros y sobre todo para esas personas que están en las prisiones extranjeras existen organizaciones que están supliendo  las carencias que nos encontramos. Y de ahí nació la propuesta que les cuento. La Fundación +34 está en la actualidad dando apoyo, soporte y asesoramiento a muchísimos españoles. Pero para poder hacer un buen trabajo necesita del apoyo de todos nosotros.

Nos contó Javier Casado (Director Fundación +34 nunca olvidados) el día de la reunión, que a ninguna persona se le deja sin atender por ser de una Comunidad Autónoma u otra, pero -y esto es ya de mi cosecha-  ayuda mucho que los gobiernos autonómicos se impliquen. Y el Consell no podía ser menos.

Varios Parlamentos Autonómicos han aprobado Propuestas similares, la mayoría por unanimidad, me alegra que no sea el valenciano la excepción.

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