El primer 28 de marzo del resto de la historia

“Para la Libertad, sangro, lucho, pervivo (…)”, Miguel Hernández murió un 28 de marzo pero su lucha por la libertad pervive en la memoria colectiva. Seguramente le debamos a Serrat la universalización del poema “Para la Libertad”, y aquella voz rota que suena insistente “Porque soy como el árbol talado, que retoño: aún tengo la vida”.

Muchos hombres y mujeres quedaron como Hernández en el camino. No se fueron, se los llevaron. Murieron pero tienen en nosotros la vida que les robaron. Y este 28 de marzo (fecha coincidente con la muerte del poeta) la Comunitat Valenciana recuerda y homenajea a todas las víctimas de la guerra civil y la dictadura.

La aprobación de la Ley  de la Memoria Democrática y por la Convivencia de la Comunitat Valenciana el pasado noviembre, facilita mucho la acción política destinada por fin a asumir y comenzar a saldar la deuda que los valencianos tenemos contraída y no saldada con quienes lucharon por la libertad y la democracia, con quienes lo dieron todo por mantener la legalidad de la República y han sido durante tantos años olvidados.

Hoy es el primer 28 de marzo del resto de la historia de esta Comunitat, porque por fin tenemos gracias a la aprobación de la Ley, gracias a la voluntad y acción del Consell, un día de recuerdo y homenaje. Y gracias por supuesto a todos esos hombres y mujeres que durante años han trabajado incansablemente para que nuestros héroes no cayeran en el olvido, para que pudiéramos rescatar la verdad de la historia. Gracias a ellos estamos completando la Memoria de los valencianos, gracias a ellos podemos empezar a pagar nuestra deuda.

 No me gusta hablar de celebraciones cuando el objeto del “evento” no anima a ello. Ni siquiera de conmemoración. Parece que todos los términos designados por el lenguaje van  dirigidos a sucumbir en ambiente festivo, aun así sirva este artículo como particular homenaje a todas esas personas que en su momento pagaron muy caro la defensa de los valores que yo hoy represento. Sin ellos seguramente nuestro país no sería el mismo. Sin ellos quizá hoy yo no pudiera escribir estas líneas.

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